tomándome un moccacino, empiezo a escribir de nuevo...
y es que se me había olvidado la satisfacción de escribir. ¿sobre qué? sobre cualquier cosa, sobre la vida, sobre sentimientos pasajeros que creía nunca se irían tal vez, sobre como he madurado, o como a veces sigo siendo la misma niña mimada que patalea cuando no consigue lo que quiere.
para mi, escribir es mi punto de diferencia. para mi, ese es mi desahogo.
me encanta este momento en el que me encuentro conmigo misma, en mi soledad, en mi refugio.
¡Que buen plan!.
retomare mi blog, la escritura y aunque nadie encuentre interesante mis palabras, lo seguiré haciendo por mi.